Guisado de carne de res casero, fácil y con mucho sabor

Porciones: 6 Dificultad: Principiante
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El guisado de carne de res es de esos platos que huelen a hogar antes de llegar a la mesa. Desde que el aroma empieza a salir de la cocina, ya todos andan preguntando cuándo va a estar listo. Esta receta se cocina en casi toda Latinoamérica y España, cada quien a su manera, pero la base es la misma: trozos de res que se cuecen despacito en una salsa de tomate, cebolla y especias hasta que la carne se deshace sola en la boca. Cada familia le pone su toque, pero todos están de acuerdo en algo: la paciencia es el ingrediente secreto que convierte cortes económicos de carne en un festín que parece de fiesta.

Este guisado va perfecto para los almuerzos de fin de semana en familia, para recibir invitados sin quedarte todo el día en la cocina o para esos días de frío en los que se antoja algo de cuchara. Y hay un plus: el sabor mejora con las horas, incluso al día siguiente está más rico, así que puedes prepararlo con calma y solo recalentarlo a la hora de comer.

En lo nutritivo tampoco se queda atrás: la res aporta proteínas de calidad y hierro, mientras que las verduras del guiso suman vitaminas, fibra y color. Como es una cocción lenta y con líquido, se necesita muy poquito aceite, así que es más saludable de lo que parece por lo abundante que se ve. Y rinde muchísimo: con un kilo de carne le das de comer bien a seis personas, sobre todo si lo acompañas con arroz, frijoles o tortillas.

En mi casa este guiso era cosa de domingos. Mi abuela lo preparaba en su olla de barro mientras la familia llegaba de la misa, y siempre repetía que «el secreto no está en la carne, sino en no tener prisa». Y es que esa frase lo dice todo: un plato humilde de origen campesino, inventado para aprovechar cortes duros, que gracias a la cocción lenta se volvió un clásico que no pasa de moda en la cocina popular.

Sirve el guisado bien calientito en platos hondos, acompañado de arroz blanco esponjoso, frijoles de la olla o tortillas recién hechas para mojar en la salsa. También va de maravilla con un puré de papa cremoso o simplemente con pan tostado. De beber, un agua de jamaica o de horchata bien fría le cae perfecto al guiso, y si es ocasión especial, un tinto de la casa o una cerveza clara son unos excelentes compañeros.

Las sobras aguantan hasta 4 días en un recipiente hermético dentro del refrigerador y, de hecho, al día siguiente sabe todavía más rico. Al recalentar, agrégale un chorrito de agua o caldo para que la salsa recupere su textura. Este guisado también se congela sin problema hasta 2 meses; pásalo al refrigerador la noche anterior para que se descongele despacio. ¿Quieres variar? Cambia la res por cerdo para una versión más suave, añade chiles serranos o chipotle si te gusta el picante, o echa camote y elote para un toque más dulce y mexicano.

Guisado de carne de res casero, fácil y con mucho sabor

Dificultad: Principiante Tiempo de preparación 20 mins Tiempo de cocción 90 mins
Porciones: 6

Descripción

Guisado de carne de res tierno en salsa de tomate, listo en menos de 2 horas y para 6 personas. Un clásico de los de siempre que sabe a hogar.

Ingredientes

Preparación

  1. Seca bien los cubos de carne con papel de cocina y sazónalos con sal y pimienta negra por todos lados. No te saltes esto: la carne seca se dora mejor y parejo.
  2. Calienta 2 cucharadas de aceite en una olla grande y gruesa a fuego medio-alto. Cuando el aceite ya brille, añade la carne en una sola capa, sin amontonar, y séllala 3-4 minutos por lado hasta que quede bien doradita. Consejo: si no cabe toda, sella en dos tandas; si la amontonas, suelta sus jugos y se cuece al vapor en vez de dorarse, y ahí pierdes un montón de sabor.
  3. Saca la carne y resérvala en un plato. En esa misma olla, con la grasa y los restitos del dorado, sofríe la cebolla unos 5 minutos a fuego medio, hasta que esté transparente y huela rico.
  4. Suma el ajo y el pimiento morrón, y cocina 2 minutos más, moviendo con una cuchara de madera para despegar los jugos caramelizados del fondo de la olla, que ahí está el sabor bueno.
  5. Agrega el tomate picado y cocina 6-7 minutos, hasta que se deshaga, oscurezca y la mezcla se vea como una salsa espesa.
  6. Echa el comino, el orégano y las hojas de laurel. Mueve unos 30 segundos para que las especias se despierten con el calor y suelten todo su aroma.
  7. Vierte el tomate triturado y deja que se cocine 3 minutos más, moviendo de vez en cuando para que los sabores se hagan amigos.
  8. Regresa la carne a la olla junto con todos sus jugos. Cubre con los 500ml de caldo de res caliente; la carne debe quedar apenas cubierta. Consejo: el caldo siempre caliente, porque el líquido frío endurece la carne y atrasa la cocción.
  9. Sube el fuego hasta que hierva, luego baja a fuego lento, tapa la olla y cocina 60 minutos. Muévelo cada 15-20 minutos y revisa que nunca falte líquido.
  10. Pasada la hora, mete las papas y las zanahorias. Tapa otra vez y cocina 25-30 minutos más a fuego bajo, hasta que la carne ceda fácil al presionarla con un tenedor y las verduras estén blanditas pero sin desarmarse.
  11. Si prefieres la salsa más espesa, destapa la olla los últimos 5-10 minutos y deja que se reduzca a fuego medio. Prueba y ajusta la sal y la pimienta en este punto.
  12. Saca las hojas de laurel, echa el cilantro fresco picado y deja reposar el guisado 10 minutos con la tapa puesta antes de servir. Consejo: ese reposo hace que la salsa se asiente y que cada trozo de carne se empape bien del sabor.
Palabras claves: carne guisada, carne de res, comida casera, latinoamericana, almuerzo familiar, cocción lenta
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