Este guisado de carne cubano con frijoles es de esos platos que no pueden faltar en la cocina criolla, esa tradición que nació del encuentro entre lo español, lo africano y lo caribeño en la isla. La carne de res se cocina a fuego lento hasta quedar bien tierna, los frijoles negros aportan su cremosidad y todo se une con el sofrito de cebolla, ajo y pimiento, esa base aromática que le da identidad a casi toda la comida cubana.
Es perfecto para los almuerzos de fin de semana en familia, una reunión con amigos o para esos días en los que se antoja una comida de consuelo de verdad. Y hay un plus: se puede preparar con tiempo, porque al día siguiente sabe aún mejor, cuando los sabores se asientan y la salsa se concentra.
En lo nutricional, la receta es bastante completa: la carne trae proteínas y hierro, y los frijoles negros suman fibra, antioxidantes y proteína vegetal, así que el resultado es un plato que llena de verdad y queda equilibrado. Además, todo se cocina en una sola olla, así que ni la cocina ni la limpieza se hacen pesadas.
En Cuba dicen que no hay abuela que no tenga su propia versión de este guiso, bien guardada y ajustada al gusto de cada familia. Muchos recuerdan cómo el olor a comino y a laurel llenaba la casa desde temprano, avisando que habría un almuerzo criollo de los que juntan a todos alrededor de la mesa.
Sirve el guisado bien caliente acompañado de arroz blanco esponjoso, plátanos maduros fritos o yuca hervida con un chorrito de aceite de oliva. Para beber, una cerveza bien fría o una limonada natural van de maravilla, aunque el refresco de malta es lo más tradicional de la isla.
Las sobras aguantan en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 4 días y se pueden congelar hasta 3 meses. Al recalentar, añade un chorrito de agua o caldo para que la salsa recupere su textura. Si te va el picante, echa un ají o chile guindilla junto con el sofrito; y si prefieres una versión sin carne, cambia la res por 400g de proteína de soja texturizada o garbanzos, manteniendo el mismo sofrito criollo.
Guisado de carne cubano con frijoles negros
Descripción
Un guisado de carne cubano con frijoles negros de esos que saben a casa: contundente, fácil y listo en 1 hora 55 minutos para 6 personas.Ingredientes
Preparación
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La noche anterior, pon los frijoles negros en un bol grande y cúbrelos con abundante agua fría (por lo menos el triple de su volumen). Déjalos en remojo entre 8 y 12 horas para que se hidraten y se cocinen parejo.
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Escurre los frijoles y ponlos en una olla con 1 litro de agua limpia. Cocina a fuego medio unos 40-45 minutos, hasta que estén tiernos pero sin deshacerse. Escurre y reserva tanto los frijoles como el agua de cocción.
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Seca la carne con papel de cocina y sazona con sal y pimienta. Calienta 2 cucharadas de aceite en una cazuela grande a fuego medio-alto y sella los cubos de carne unos 6-8 minutos, girándolos para que doren por todos lados. Retira y reserva.
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En esa misma cazuela, añade la cucharada de aceite restante y sofríe la cebolla con el pimiento verde unos 6-7 minutos a fuego medio, hasta que la cebolla se vea translúcida y el pimiento empiece a ablandarse. Este sofrito es el alma del plato, así que no lo apures.
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Agrega el ajo picado y cocina 1 minuto más, moviendo sin parar para que no se queme y amargue el guiso.
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Incorpora el comino y el orégano, y mueve durante 30 segundos hasta que las especias suelten su aroma.
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Vierte el tomate triturado y añade el azúcar, que ayuda a suavizar la acidez. Cocina unos 5 minutos a fuego medio, revolviendo de vez en cuando, hasta que la salsa oscurezca y espese un poco.
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Riega con el vino blanco seco y raspa el fondo de la cazuela con una espátula de madera para desglasar y recuperar todos los jugos que dejó la carne.
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Devuelve la carne sellada a la cazuela, añade la zanahoria, las hojas de laurel y el caldo de res caliente hasta cubrir. Deja que hierva a fuego alto.
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Baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y cocina a fuego lento unos 40 minutos, moviendo cada 10 minutos para que no se pegue.
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Incorpora los frijoles negros cocidos junto con un cazo del agua de su cocción. Sigue cocinando destapado 15-20 minutos más, hasta que la salsa espese y la carne se deshaga al presionarla con una cuchara.
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Consejo: Si te gusta más cremoso, machaca una cucharada de frijoles contra el borde de la cazuela y mézclalos con el guiso; funcionan como espesante natural.
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Retira las hojas de laurel, rectifica de sal y pimienta, y deja reposar el guiso 5 minutos antes de servir. Corona con cilantro fresco picado.