El guisado de carne con papas rústicas es uno de esos platos que a uno lo regresan directo a la cocina de la abuela: trozos de res que se deshacen en una salsa espesa y con buen aroma, junto a papas con piel que se llenan de todo el sabor del guiso. Esta preparación es parte del corazón de la gastronomía latinoamericana y española, y cada región le pone su toque personal, desde un buen chile hasta una pizca de comino que lo cambia todo.
Es ideal para las comidas familiares de fin de semana, para recibir visitas inesperadas o para disfrutar de una cena reconfortante en una noche fría. Y hay algo más: este guiso mejora con las horas, así que puedes prepararlo con calma y servirlo al día siguiente, cuando los sabores ya se juntaron todavía más.
Una de sus grandes ventajas es que aprovecha cortes económicos de res, como la falda o el chambarete, que con la cocción lenta quedan tiernos y jugosos. Es un guiso nutritivo, completo y rendidor: con una sola olla das de comer a toda la familia sin complicarte en la cocina.
En muchas casas mexicanas este guisado se prepara desde temprano, y el olor a ajo, laurel y tomate sofrito se mete por toda la casa. No falta quien anda preguntando a qué hora es la comida. Es, sin duda, sinónimo de hogar y de sobremesa larga.
Sirve el guisado de carne bien caliente, con la salsa generosa por encima y las papas rústicas como protagonistas junto a la carne. Acompáñalo con arroz blanco, frijoles de la olla, tortillas recién hechas o un pan crujiente para mojar en la salsa, que al final es la mejor parte del plato.
Las sobras aguantan en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 4 días, y hasta puedes congelarlas 3 meses. Al recalentar, agrégale un chorrito de caldo o agua para que la salsa recupere su consistencia.
Si te animas a variar, prueba agregar un chile serrano o chipotle para la versión picante, o cambia la res por setas y garbanzos si quieres una opción vegetariana igual de sustanciosa. Para beber, un vino tinto joven como un tempranillo va de maravilla, aunque una cerveza artesanal oscura o una fresca agua de jamaica también son excelentes compañeros para este clásico guiso casero.
Guisado de carne con papas rústicas fácil y casero
Descripción
Este guisado de carne con papas rústicas queda tierno y con una salsa bien sabrosa. Listo en 1 hora 30 minutos y rinde para 6 porciones.Ingredientes
Preparación
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Seca bien los cubos de carne con papel de cocina y sazónalos con sal y pimienta. Este paso importa más de lo que parece: la carne seca se dora perfecto, mientras que la húmeda nada más se cuece al vapor.
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Calienta 40ml de aceite en una cazuela grande a fuego medio-alto. Cuando el aceite ya esté brillante, sella la carne en dos tandas, unos 4 minutos por lado, hasta que forme una costra dorada. Retira y reserva.
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En la misma cazuela, agrega el aceite restante y sofríe la cebolla unos 5 minutos a fuego medio, hasta que esté translúcida y los bordes empiecen a dorarse.
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Consejo: Cuando sofrías la cebolla, raspa el fondo de la cazuela; esos restitos dorados que dejó la carne guardan muchísimo sabor y van a terminar en la salsa.
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Incorpora el ajo picado y cocina 1 minuto, sin dejar de mover para que no se queme y amargue el guiso.
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Agrega el pimiento en tiras y cocina 3 minutos más, hasta que esté un poco blando pero sin perder del todo su textura.
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Mientras tanto, licúa el jitomate con un chorrito de agua hasta que quede una salsa homogénea. Viértela en la cazuela, añade la pasta de tomate, el comino, el orégano y la pimienta. Cocina 8 minutos a fuego medio, hasta que la salsa oscurezca y se vaya el sabor crudo del tomate.
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Devuelve la carne sellada con todos sus jugos, cubre con el caldo de res y tira las hojas de laurel. Sube el fuego hasta que hierva, unos 3 minutos.
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Baja el fuego, tapa la cazuela y cocina 40 minutos. A mitad de camino, a los 20 minutos, revisa y mueve una vez para que no se pegue en el fondo.
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Consejo: La carne está lista para la siguiente etapa cuando un tenedor la penetra sin resistencia. Si todavía está firme, dale 10 minutos más antes de seguir.
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Incorpora las papas rústicas y las zanahorias. Tapa otra vez y cocina 25 minutos a fuego medio-bajo, hasta que las papas estén tiernas al meter un cuchillo pero no se deshagan.
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Quita la tapa los últimos 5 minutos y sube un poco el fuego si quieres espesar la salsa. Prueba y rectifica la sal, saca las hojas de laurel y deja reposar el guiso 10 minutos antes de servir.
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Consejo: Espolvorea el cilantro fresco justo al llevar la comida a la mesa; ese toque verde y fresco sobre el guiso caliente levanta todos los sabores.