El guisado de carne con chayote es uno de esos platos que saben a hogar, de los que se cocinan a fuego lento mientras toda la casa se llena de olores reconfortantes. Esta receta, muy arraigada en la tradición campesina de México y Centroamérica, une la fuerza de la carne de res con la suavidad del chayote, una verdura que viene de Mesoamérica y que los pueblos prehispánicos ya cultivaban siglos antes de que llegaran los europeos.
El chayote es el gran protagonista de este guiso: su textura delicada absorbe de maravilla los sabores del caldo y de las especias, y por eso es el compañero perfecto para la carne. Además es barato, ligero y lleno de fibra, vitaminas y minerales, así que el plato alimenta sin dejar pesado. Y sirve para toda la familia, desde los chiquitos hasta los abuelos.
Este guisado de carne es ideal para la comida familiar del mediodía, esas comidas de domingo en las que nadie quiere levantarse de la mesa. También funciona de maravilla si lo preparas con tiempo, porque al día siguiente está todavía más rico, cuando los ingredientes ya se hicieron amigos. Acompañado de arroz blanco y tortillas recién hechas, tienes un banquete completo.
En muchas casas mexicanas este era el guiso de los lunes: se aprovechaba la carne del fin de semana para sacar una comida abundante y económica. Mi abuela siempre decía que el secreto estaba en sellar bien la carne y tener paciencia con la cocción, porque «los guisados no se apuran, se acompañan». Esa idea tan sencilla es justo la que quiero transmitirte en esta receta fácil y llena de sabor.
Sirve el guisado bien calientito en platos hondos, acompañado de arroz blanco, frijoles de la olla y tortillas de maíz recién calentadas. Un chorrito de jugo de limón y unas rodajas de chile serrano fresco le dan un toque de frescura y picor que le queda de maravilla. Para beber, un agua de limón con chía o una horchata son los acompañantes de siempre que equilibran perfecto la calidez del guiso.
Las sobras se guardan en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 3 días; al recalentar, agrégales un chorrito de agua o caldo si la salsa espesó demasiado. Este guisado de carne también se congela muy bien hasta por un mes, aunque te conviene congelarlo sin las verduras para que conserven su textura. Si prefieres una versión vegetariana, cambia la carne por 400g de hongos portobello en trozos y usa caldo de verduras, reduciendo la cocción inicial a 10 minutos. Y si te va lo picoso, añade un chile guajillo remojado a la salsa cuando la licúes.
Guisado de carne con chayote: receta fácil y casera
Descripción
Este guisado de carne con chayote queda tierno y con muchísimo sabor. Receta casera mexicana en 1 hora 20 minutos, rinde para 4-6.Ingredientes
Preparación
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Seca bien los cubos de carne con papel de cocina y sazónalos con sal y pimienta por todos lados. Este paso es clave: si la carne está húmeda, no dora.
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Calienta 1 cucharada de aceite en una olla de fondo grueso a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente, sella la carne en lotes, 3-4 minutos por lado, hasta que forme una costra dorada. Retira y reserva.
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Tip: No metas toda la carne de una sola vez; si se amontona, suelta sus jugos y se cuece en lugar de dorarse, y ahí perdemos sabor.
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En esa misma olla, agrega la cucharada de aceite restante y sofríe la cebolla picada unos 5 minutos a fuego medio, hasta que esté transparente y ligeramente dorada. Raspa el fondo para soltar los jugos que dejó la carne.
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Mientras tanto, licúa el tomate con los ajos y un chorrito de agua hasta que te quede una salsa bien homogénea.
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Vierte la salsa de tomate sobre la cebolla y cocina unos 8 minutos a fuego medio, moviendo de vez en cuando. Verás que pasa del rojo brillante a un tono más oscuro: esa es la señal de que ya no sabe a crudo.
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Añade el comino y el orégano, y mueve unos 30 segundos para que las especias suelten su aroma sin llegar a quemarse.
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Regresa la carne sellada a la olla, cubre con el caldo caliente, mete la hoja de laurel y sube el fuego hasta que hierva.
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Baja el fuego al mínimo, tapa la olla y deja cocinar 35 minutos, o hasta que la carne empiece a ablandarse.
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Tip: Si el caldo se baja demasiado durante la cocción, agrégale un poco de agua caliente para que la carne siempre quede cubierta.
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Incorpora el chayote, la papa y la zanahoria. Tapa de nuevo y cocina a fuego medio-bajo unos 20-25 minutos más, hasta que las verduras estén tiernas al pincharlas con un tenedor y la carne se deshaga fácilmente.
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Tip: No peles demasiado el chayote; con quitarle la piel gruesa basta, así conserva su forma durante la cocción y no se deshace en la salsa.
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Prueba y ajusta la sazón con sal y pimienta, apaga el fuego, espolvorea el cilantro picado y deja reposar el guisado tapado 5 minutos antes de servir, para que los sabores se asienten.