Frijoles cocidos en olla: receta casera y rápida, de las de siempre

Porciones: 6 Dificultad: Principiante
COMO COCER FRIJOLES en olla normal con una receta rápida pinit

Hacer frijoles cocidos en olla es de esas cosas que nunca pasan de moda. Es un plato humilde, de toda la vida, que ha alimentado a generaciones enteras desde tiempos prehispánicos. En México, Centroamérica y buena parte de Sudamérica, ninguna mesa se entiende sin una olla de frijoles recién hechos, esos que llenan la casa de olor y avisan de que viene comida abundante. Esta receta rápida y casera te permite disfrutar de ese sabor de siempre sin pasarte el día entero en la cocina, porque el truco del remojado exprés te ahorra bastante tiempo de cocción.

Este guisado sirve para mil ocasiones: como base de las comidas de todos los días, para dejarlo hecho el fin de semana y tenerlo listo entre semana, o para entrar en calor en los días fríos. Y ojo, porque los frijoles de la olla son el punto de partida de un montón de platillos después: desde unos refritos hasta unos charros con mucho carácter.

Si andas buscando un guisado vegetariano completo y barato, los frijoles son pura verdad: traen proteína vegetal, fibra, hierro y ácido fólico, y además llenan de verdad. Combinados con tortillas de maíz o arroz, forman una proteína de calidad que poco tiene que envidiarle a la carne.

Hay una expresión popular muy querida que dice «echarse un taco de frijoles», y se usa cuando resuelves un problema o sales de un apuro. Tiene su lógica, porque los frijoles siempre han estado presentes en las cocinas más humildes y más generosas. A más de uno se le viene a la mente la olla de barro de la abuela, ahí plantada en la estufa, testigo de mil conversaciones y cenas improvisadas.

Sirve estos frijoles en platos hondos, acompañados de arroz blanco, tortillas de maíz recién hechas o un buen pan artesanal para mojar en el caldo, que para eso está. Un poco de queso fresco desmenuzado, unas rodajas de aguacate o unas gotas de salsa picante suben el plato a otra dimensión. De beber, un agua de jamaica u horchata es lo clásico; si prefieres algo con alcohol, una cerveza clara bien fría o un vino tinto joven con sabor a fruta van de maravilla.

Las sobras aguantan en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 5 días, y de hecho al día siguiente saben todavía mejor. También puedes congelarlas en porciones individuales hasta 3 meses; descongélalas en el refrigerador y recaliéntalas a fuego bajo con un chorrito de agua. Si quieres variar, prueba a echarle 200g de chorizo sofrito para una versión más contundente, un chile chipotle en adobo para darles un toque ahumado y picoso, o unas hojas de epazote al final de la cocción para que huelan a México por todos lados. ¡Una olla de frijoles nunca es una mala idea!

Frijoles cocidos en olla: receta casera y rápida, de las de siempre

Dificultad: Principiante Tiempo de preparación 20 mins Tiempo de cocción 70 mins
Porciones: 6

Descripción

Frijoles de olla cremosos y con sabor a casa, listos en 1 hora 30 minutos para 6 personas. Un clásico barato, rico y que consuela a cualquiera.

Ingredientes

Preparación

  1. Revisa los frijoles y quita piedritas, granos aplastados o cualquier cosa rara que encuentres. Lávalos bajo el chorro de agua fría con ayuda de un colador.
  2. Ahora va el remojado exprés: pon los frijoles en la olla, cúbrelos con agua hirviendo y déjalos hervir 2 minutos. Apaga el fuego, tapa la olla y espera 1 hora. Consejo: este método te deja la cocción casi a la mitad; si prefieres ir con el método de toda la vida, remójalos 8 horas en agua fría.
  3. Escurre los frijoles remojados, enjuágalos con agua fresca y resérvalos mientras preparas el sofrito.
  4. En una olla grande de fondo grueso, calienta las 2 cucharadas de aceite a fuego medio durante 1 minuto. Echa la cebolla picada y sofríe unos 5 minutos, hasta que veas que transparenta y se dora un poquito.
  5. Suma el ajo y el pimiento morrón. Cocina 3 minutos más, moviendo seguido para que nada se queme.
  6. Agrega el jitomate rallado, el comino, el orégano y el pimentón dulce. Deja cocer el sofrito unos 5 minutos, hasta que el tomate oscurezca y el aceite se empiece a separar en las orillas; ese paso es el que concentra el sabor de todo el guiso.
  7. Vierte los frijoles escurridos en la olla y mueve bien durante 1 minuto para que se impregnen de todo el sofrito.
  8. Mete las hojas de laurel y cubre con los 2,5 litros de agua caliente. Consejo: siempre agua caliente, nunca fría, porque el golpe de frío endurece la piel del grano y alarga la cocción.
  9. Deja que rompa el hervor a fuego alto. En cuanto hierva, baja el fuego al mínimo, tapa la olla sin cerrar del todo y cocina a fuego lento durante 50 minutos, removiendo cada 15 para que no se peguen en el fondo.
  10. Comprueba cómo van: el grano debe ceder al presionarlo suavecito con una cuchara. Si falta, agrega más agua caliente y sigue cocinando en tandas de 10 minutos hasta que estén tiernos.
  11. Cuando ya estén suaves, añade la sal y la pimienta. Para espesar el caldo de forma natural, machaca una taza de frijoles contra la pared de la olla con la cuchara y mezcla bien. Cocina destapado 10 minutos más a fuego medio-bajo hasta que quede en el punto que te gusta.
  12. Saca las hojas de laurel, deja reposar 5 minutos y sirve bien calientito, con cilantro fresco picado por encima.
Palabras claves: frijoles, legumbres, comida casera, latinoamericana, plato reconfortante, receta económica, comidas familiares
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