Pocos planes saben tan rico como una buena taquiza: la mesa llena de tortillas calientitas, los tacos de guisado humeando y un montón de cosas para ponerle encima, de modo que cada quien arma el suyo como más le gusta. Esta costumbre salió de los mercados y las fiestas populares del centro de México, donde las familias juntaban a vecinos y parientes alrededor de cazuelas grandes de carne deshebrada bañada en salsa de chile guajillo. Hoy la taquiza sigue siendo sinónimo de fiesta, de juntarse y de comer rico.
Este platillo va perfecto para reuniones familiares, cumpleaños, fiestas patrias, noches de juegos o cualquier ocasión en la que quieras servir una comida abundante sin meterte en líos en la cocina. Y como la carne guisada se puede hacer con tiempo de sobra y sabe aún mejor al día siguiente, recibes a tus invitados con toda la tranquilidad del mundo.
Una de las grandes virtudes de estos tacos de guisado es lo rendidora que resulta la carne: se cocina a fuego lento hasta quedar suave y jugosa, la salsa le entra a cada fibra y con poco sacas muchos tacos. Además, cada quien le pone su cilantro, su cebolla, su limón, su queso y su salsa, y así la comida se convierte en algo entre todos, divertido para chicos y grandes.
En muchas familias mexicanas, sobre todo en estados como Jalisco y Michoacán, la taquiza dominical es casi un ritual. La abuela preparaba la carne desde temprano y ponía todo en el centro de la mesa sobre un mantel bordado; los nietos hacían fila con sus tortillas en la mano mientras el comal crepitaba. Esa mezcla de olores a chile tostado y maíz caliente es justo lo que queremos llevarte hoy a tu cocina con esta receta.
Sirve la taquiza en cuanto esté lista, con las tortillas calientitas y la carne humeando. Si quieres presentarla al estilo tradicional, acomoda todo sobre una tabla de madera o charolas de barro y acompaña con salsas caseras: una verde de tomatillo y una roja de chile de árbol. Unos frijoles refritos, arroz rojo o cuartos de aguacate le quedan de maravilla y la mesa queda completa.
Las sobras de la carne se guardan en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 4 días, y de hecho saben mejor al día siguiente. Recalienta a fuego bajo con un chorrito de caldo para que recuperen su jugo. Si te queda carne, aprovéchala para unas quesabirrias, sopes o enchiladas. ¿Prefieres versión vegetariana? Cambia la res por 700g de champiñones portobello o 400g de flor de calabaza guisados en la misma salsa. Y para acompañar, nada como un agua de jamaica u horchata, una cerveza bien fría con limón o, si la ocasión lo merece, un mezcal joven con naranja y sal de gusano.
Tacos de guisado: taquiza mexicana para 6 personas
Descripción
Tacos de guisado en salsa de chile guajillo para tu taquiza mexicana. Listos en 1 hora 45 minutos y rendidores para 6 personas.Ingredientes
Preparación
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Empieza limpiando los chiles guajillo y ancho: ábrelos, quítales los tallos, las venas y las semillas. Déjalos remojando en 300ml de agua caliente unos 15 minutos, hasta que estén suaves y flexibles.
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Consejo: Tuesta los chiles en un comal seco, 20 segundos por lado, antes de remojarlos. Con este paso la salsa gana un aroma ahumado que se antoja muchísimo.
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Licúa los chiles ya remojados junto con el jitomate, la mitad de la cebolla, el ajo y 200ml del caldo de res, hasta que quede una salsa bien tersa. Cúbrela y resérvala.
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Corta la carne en trozos grandes, sécala con papel de cocina y sazónala por todos lados con la sal y la pimienta.
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Calienta el aceite en una olla de fondo grueso a fuego medio-alto y, al minuto, sella la carne durante 8-10 minutos, girándola para que dore parejo por todos lados. Retírala y resérvala.
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En esa misma olla, con cuidado, vierte la salsa colada y sofríela a fuego medio unos 8 minutos. Vas a ver que pasa del rojo brillante a un tono ladrillo oscuro y se pone más espesa: ahí es cuando está lista.
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Devuelve la carne a la olla, agrega el comino, el orégano, las hojas de laurel y el caldo que quedó. Sube el fuego y deja que hierva.
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Baja el fuego a medio-bajo, tapa la olla y cocina durante 60 minutos, moviendo cada 15 minutos, hasta que la carne se deshaga al presionarla con un tenedor.
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Consejo: Si la salsa se seca demasiado durante la cocción, agrégale 100ml de agua caliente para que la carne quede jugosa y no se pegue en el fondo.
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Retira la carne del fuego, deja que se atemple 5 minutos y deshébrala con dos tenedores o con las manos, dejando hebras gruesas y jugosas.
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Regresa las hebras a la salsa de la olla y cocina a fuego bajo 10 minutos más, moviendo de vez en cuando, para que la carne absorba todo el sabor del guiso.
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Calienta las tortillas en un comal a fuego medio, 30 segundos por lado, y mantenlas envueltas en un paño limpio para que no se enfríen antes de comer.
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Arma la taquiza: pon la carne guisada en el centro, en un plato hondo, y alrededor la cebolla picada, el cilantro, el queso fresco y los limones, para que cada quien se haga sus tacos al momento.