Sopa casera de frijoles rojos tradicional, receta de toda la vida

Porciones: 6 Dificultad: Principiante
Red bean soup ! SOPA DE FRIJOLES ROJOS ! pinit

La sopa casera de frijoles rojos tradicional es de esos platos que saben a cocina de abuela desde la primera cucharaada. Este guiso sustancioso, con frijoles rojos que se cocinan despacito junto a verduras, hierbas aromáticas y un toque de chorizo, forma parte del patrimonio culinario de América Latina, donde el frijol se come desde tiempos precolombinos. Los potajes como este llenan la casa con su aroma a comino y laurel, y hacen que toda la familia acabe rodeando la olla.

Esta receta va genial para los días frescos de otoño e invierno, para los almuerzos familiares del fin de semana o para esas comidas reconfortantes después de una jornada larga de trabajo. También es perfecta si tienes visitas, porque puedes prepararla en cantidad: y ojo, al día siguiente está todavía más rica, cuando los sabores se han asentado y concentrado aún más.

Y no solo de sabor vive esta sopa: los frijoles rojos son una fuente buenísima de proteínas vegetales, fibra, hierro y ácido fólico, así que estamos ante un alimento completo y, además, económico. Un plato de este guiso deja a cualquiera satisfecho y con energía para tirar de todo el día.

En muchas familias centroamericanas y caribeñas los frijoles se cocinan los sábados, y no es casualidad: antes, las madres y abuelas dedicaban ese día a remojar y guisar los frijoles mientras compartían historias con sus hijas, pasando de generación en generación los secretos del punto exacto de cocción y del sofrito perfecto. Preparar esta sopa es, en cierto modo, seguir manteniendo viva esa herencia.

Sirve esta sopa bien caliente en platos hondos, acompañada de arroz blanco suelto, rodajas de aguacate fresco o unas tortillas de maíz recién calentadas. Un chorrito de limón y unas hojitas de cilantro por encima le van de maravilla. Y para completar, una bebida refrescante como agua de jamaica o limonada; si es una reunión entre amigos, una cerveza bien fría tampoco falla.

Las sobras se guardan en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 4 días, y ojo, que al día siguiente están aún más ricas. También puedes congelar porciones hasta 3 meses; descongélalas en el refrigerador y recaliéntalas a fuego bajo con un chorrito de agua o caldo. Si prefieres una versión vegetariana, quita el chorizo y el tocino y sofríe con un poco extra de pimentón ahumado, que aporta un sabor muy parecido. Y a quien le guste el picante, que añada un chile jalapeño o unas hojas de chile picante junto con el sofrito.

Sopa casera de frijoles rojos tradicional, receta de toda la vida

Dificultad: Principiante Tiempo de preparación 500 mins Tiempo de cocción 75 mins
Porciones: 6

Descripción

Sopa casera de frijoles rojos con chorizo, un potaje de toda la vida que reconforta, listo en 1 hora 35 minutos y para 6 personas.

Ingredientes

Preparación

  1. La noche anterior, pon los frijoles rojos en un bol grande y cúbrelos con bastante agua fría (que les sobre al menos el triple de su volumen). Déjalos en remojo de 8 a 12 horas. Este paso los ablanda, acorta el tiempo de cocción y ayuda a que se digieran mejor.
  2. Escurre los frijoles remojados, enjuágalos bajo el chorro de agua fría y resérvalos. Tira cualquier frijol que flote o que veas dañado.
  3. Pica fina la cebolla y el ajo, corta el pimiento en cuadritos pequeños y ralla los tomates. Tenlo todo a mano, cerca de la estufa.
  4. En una olla grande y gruesa, calienta las 2 cucharadas de aceite de oliva a fuego medio durante 1 minuto. Añade el tocino y fríelo unos 4-5 minutos, hasta que esté dorado y haya soltado su grasa.
  5. Suma las rodajas de chorizo y cocina 3 minutos más, hasta que doren un poco y dejen su aroma en el aceite. Saca el chorizo y el tocino con una espumadera y resérvalos, dejando en la olla esa grasa llena de sabor.
  6. Consejo: esa grasa del chorizo es el secreto del sabor profundo de esta sopa; no la limpies de la olla, que ahí está la base de tu sofrito.
  7. Añade la cebolla picada al aceite caliente y sofríela durante 5 minutos a fuego medio, removiendo a menudo, hasta que esté transparente y ligeramente dorada.
  8. Echa el ajo y el pimiento, y cocina 3 minutos más, hasta que el pimiento se ablande y la mezcla huela bien por toda la cocina.
  9. Incorpora el tomate rallado, el comino y el orégano. Cocina el sofrito 6-8 minutos a fuego medio, removiendo de vez en cuando, hasta que el tomate oscurezca y el aceite se separe un poco de la mezcla.
  10. Vierte los frijoles escurridos en la olla, remueve bien para que se impregnen del sofrito y cubre con los 2 litros de agua o caldo. Mete también las hojas de laurel.
  11. Deja que hierva a fuego alto, baja el fuego al mínimo, tapa la olla sin cerrar del todo y cocina 50 minutos, removiendo cada 15 minutos para que no se peguen en el fondo.
  12. Consejo: si ves que el líquido baja demasiado antes de que los frijoles estén tiernos, añade agua caliente, nunca fría, para no cortar la cocción.
  13. Agrega las zanahorias en rodajas junto con el chorizo y el tocino que habías reservado. Sigue cocinando tapado 15-20 minutos más, hasta que los frijoles estén bien tiernos al presionarlos con una cuchara.
  14. Consejo: ¿quieres un caldo más cremoso? Machaca un cucharón de frijoles contra la pared de la olla o licúa una porción pequeña y viértela de nuevo; el almidón espesará el caldo de forma natural.
  15. Prueba el punto de sal y pimienta, añade el cilantro fresco picado, remueve y apaga el fuego. Deja reposar la sopa tapada 10 minutos antes de servir, para que los sabores se hagan amigos.
Palabras claves: sopa de frijoles, frijoles rojos, potaje casero, cocina latinoamericana, comida reconfortante, receta tradicional
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