Los hijotes guisados son un plato tradicional de México que lleva generaciones siendo disfrutado en hogares y restaurantes. Este delicioso guiso se caracteriza por su sabor intenso y su textura suave, que es resultado de la combinación perfecta de ingredientes como los jitomates, la cebolla y los chiles serranos.
Este plato es ideal para compartir con amigos y familiares en reuniones informales o para consentirse después de un día agotador. Además, es una excelente opción para aquellos que buscan un platillo completo y lleno de sabor.
Los hijotes guisados son ricos en proteínas y fibra, lo que los hace una excelente opción para personas que desean mantener una dieta equilibrada. Además, su preparación no requiere de muchos condimentos, por lo que se puede disfrutar de su sabor original sin la necesidad de agregar mucho.
En México, este plato es muy común en las regiones donde se cultiva el frijol, como es el caso del estado de Hidalgo. La tradición indica que los hijotes guisados deben ser acompañados con tortillas calientes y una rica salsa ranchera o mole.
Información de la receta
| Tiempo de preparación: | 30 minutos |
| Tiempo de cocción: | 45 minutos |
| Tiempo total: | 1 hora 15 minutos |
| Porciones: | 6 personas |
| Dificultad: | Fácil |
Ingredientes para Hijotes guisados con jitomates, cebolla y chiles serranos
Para 6 porciones
- 500g de hijotes secos (frijoles negros)
- 1 litro de agua
- 2 jitomates grandes picados en cubitos
- 1 cebolla grande picada finamente
- 3 chiles serranos limpios y picados
- 3 dientes de ajo picados
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 1/2 cucharadita de comino molido
- Sal al gusto
- Pimienta negra molida al gusto
- 1 ramas de cilantro fresco picado para decorar
Preparación paso a paso
- Limpia los hijotes: Retira cualquier piedra o impurity y enjuágalos bajo agua fría. Colócalos en un tazón con suficiente agua para cubrirlos. Deja remojar durante toda la noche.
- Cocina los hijotes: Al día siguiente, escurre los hijotes y colócalos en una olla grande con el litro de agua. Cubre con más agua si es necesario. Lleva a ebullición y deja cocinar por 1 hora o hasta que estén suaves.
- Sofríe la cebolla: En una sartén grande, calienta las dos cucharadas de aceite de oliva a fuego medio. Agrega la cebolla picada y sofríe durante 5 minutos hasta que esté transparente.
- Tip: Para evitar que la cebolla se queme, baja el fuego si comienza a dorarse demasiado rápido.
- Agrega los chiles serranos y cocina por 1 minuto más para que suelten su sabor.
- Incorpora los ajos picados y sofríe durante 30 segundos hasta que estén fragantes.
- Agrega el comino molido y mezcla bien. Cocina por 1 minuto más.
- Incorpora los jitomates picados y cocina por 2 minutos removiendo ocasionalmente.
- Agrega los hijotes cocidos a la sartén junto con su agua de cocción. Mezcla todo.
- Tip: Si la mezcla está muy espesa, añade un poco más de agua.
- Sazona con sal y pimienta negra molida al gusto. Lleva a ebullición y deja cocinar por 15 minutos más.
- Rectifica la sazón si es necesario y decora con cilantro fresco picado.
Sirve los hijotes guisados calientes, acompañados de tortillas calientes y una rica salsa ranchera o mole. También puedes servirlo con arroz y ensalada para una comida más completa.
Las sobras se pueden guardar en el refrigerador por hasta 3 días en un contenedor hermético. Al recalentar, añade un poco de agua si la mezcla está muy espesa.
Si deseas darle un toque especial a este guiso, puedes agregar un poco de epazote o hierbabuena picada durante los últimos minutos de cocción. También puedes servirlo con queso fresco rallado por encima.
¡Esperamos que disfrutes esta deliciosa receta de hijotes guisados!