Guiso de porotos negros casero, de los de toda la vida

Porciones: 6 Dificultad: Principiante
GUISO DE POROTOS NEGROS pinit

El guiso de porotos negros es de esos platos que te llevan derecho a la cocina de las abuelas, esas recetas que pasan de generación en generación sin que nadie las apunte en ningún lado. En Argentina, Uruguay y el sur de Brasil, los porotos negros son protagonistas de la mesa campesina desde hace siglos: alimentan mucho, cuestan poco y sacian como pocos. Este guiso, espeso y perfumado con comino y pimentón, es pura comida casera: pocos ingredientes, paciencia y bastante sabor.

Es el plato ideal para los días fríos de otoño e invierno, para los almuerzos familiares del fin de semana o para esas juntadas informales donde lo que importa es compartir algo abundante que reconforte. Y hay un plus: como casi todo buen guisado con verduras y legumbres, rinde un montón y, al día siguiente, cuando los sabores se asientan y los porotos absorben todo el gusto del sofrito y las especias, está todavía mejor.

En lo nutricional, los porotos negros aportan un montón de proteínas vegetales, fibra, hierro y folatos, así que este guiso queda completo y saludable sin esfuerzo. Si lo preparas sin chorizo, te queda un plato vegetariano de primera, perfecto para quienes quieren bajar el consumo de carne sin perder ni un poco de sabor.

Me acuerdo que en muchas casas del interior argentino el guiso de porotos se cocinaba en ollas enormes a fuego lento, y cuando el aroma a comino empezaba a invadir toda la casa, era señal clara de que venía un almuerzo para recordar. Muchas familias lo acompañaban con pan casero y un buen vino tinto, una tradición que hoy seguimos respetando con gusto.

Sirve el guiso bien caliente en platos hondos, acompañado de arroz blanco, polenta cremosa o, directamente, con pan casero para mojar en esa salsa espesa. Un chorrito de aceite de oliva crudo por encima levanta todos los sabores. Para beber, un tinto de cuerpo medio como un Malbec o un Syrah es el maridaje de siempre, aunque una limonada bien fría también anda de maravilla.

Las sobras aguantan en un recipiente hermético en la heladera hasta 4 días, y ojo, cada día están más ricas. Este guiso también se congela perfecto hasta 3 meses; descongélalo en la heladera la noche anterior y recaliéntalo a fuego bajo con un chorrito de agua o caldo.

Si te gustan las variantes, puedes dejarlo 100% vegetariano sacando el chorizo y sumando 100g de choclo desgranado junto con el zapallo. Si eres de los que pican, una picadita de ají molido o un morrón ahumado lo cambia por completo. También puedes cambiar el zapallo por batata para un resultado más dulce y distinto. ¡Anímate a hacerlo tuyo!

Guiso de porotos negros casero, de los de toda la vida

Dificultad: Principiante Tiempo de preparación 20 mins Tiempo de cocción 90 mins
Porciones: 6

Descripción

Guiso de porotos negros bien espeso, con comino y pimentón. Listo en 1 hora 50 minutos para 6 personas. Comida casera que reconforta de verdad.

Ingredientes

Preparación

  1. La noche anterior, pon los porotos negros en un recipiente grande y cúbrelos con bastante agua fría (que los supere por lo menos tres dedos). Deja que remojen unas 8 horas. Este paso los ablanda y te ahorra bastante tiempo de cocción.
  2. Escurre los porotos, pásalos por agua fría y resérvalos. Descarta los que floten o estén arrugados.
  3. Pica la cebolla, el morrón y el ajo. Corta la zanahoria en rodajas y el zapallo en cubos. Tener todo a mano antes de encender el fuego te hace la vida más fácil.
  4. En una olla grande o cazuela de fondo grueso, calienta el aceite de oliva a fuego medio un minuto. Agrega la cebolla y sofríe unos 5 minutos, moviendo con cuchara de madera, hasta que quede transparente y apenas dorada.
  5. Suma el morrón rojo y cocina 4 minutos más, hasta que esté blandito y haya soltado su dulzor natural.
  6. Ahora el ajo: un minuto apenas, solo para que aromatice. Ojo de no dorarlo demasiado, porque amarga.
  7. Agrega el pimentón dulce, el comino y el orégano. Remueve rápido unos 30 segundos para que las especias suelten su aroma sin quemarse.
  8. Vierte el tomate triturado y cocina 4 minutos a fuego medio, dando vueltas de vez en cuando, hasta que la salsa oscurezca y pierda lo crudo.
  9. Incorpora los porotos escurridos, las hojas de laurel y el agua o caldo. Sube el fuego al máximo y espera que hierva.
  10. Cuando rompa el hervor, baja el fuego al mínimo, tapa la olla dejando una rendijita y cocina 60 minutos, revolviendo cada 15 minutos más o menos para que no se pegue en el fondo. Si ves que el líquido baja mucho, añade agua caliente de a tazas.
  11. Añade la zanahoria, el zapallo y, si lo usas, el chorizo colorado en rodajas. Cocina 25 minutos más, semitapado, hasta que los porotos estén tiernos y el zapallo se deshaga en parte, espesando el guiso de forma natural.
  12. Consejo: La sal, recién en los últimos 15 minutos. Si la agregas junto con el tomate desde el principio, endurece la piel de los porotos y tardan mucho más en ablandarse.
  13. Prueba y ajusta de sal y pimienta, saca las hojas de laurel y deja reposar el guiso 10 minutos antes de servir. ¿Lo quieres más cremoso? Aplasta unos porotos contra la pared de la olla con la cuchara y mezcla.
  14. Consejo: Espolvorea perejil fresco picado justo al llevar a la mesa, ese toque de frescura y color cambia todo.
Palabras claves: guiso de porotos, porotos negros, comida casera, cocina argentina, latinoamericana, plato de invierno, comida reconfortante
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