Guiso de morcillo, culata y rabo de buey
El guiso de morcillo, culata y rabo de buey es un plato tradicional que forma parte de la rica gastronomía española. Este guiso se ha transmitido de generación en generación y es un ejemplo perfecto de cómo aprovechar partes menos conocidas del animal para crear un plato delicioso y nutritivo.
Este guiso es ideal para los días fríos de invierno, ya que su preparación a fuego lento durante varias horas permite que los sabores se fundan y se crean una salsa intensa y aromática. También es perfecto para reuniones familiares o cuando se desea preparar un plato especial sin necesidad de pasar muchas horas en la cocina.
El guiso de morcillo, culata y rabo de buey tiene como principal característica su sabor intenso y profundo, que proviene del uso de partes poco convencionales de la carne. Además, es una opción económica y sostenible, ya que aprovecha partes menos valoradas del animal.
En algunas regiones de España, este guiso se suele preparar en días de fiesta o para celebrar eventos especiales. También se cuenta que, en el pasado, los pastores lo utilizaban como comida energética durante sus largas jornadas de trabajo al aire libre.
Información de la receta
| Tiempo de preparación: | 45 minutos |
| Tiempo de cocción: | 3 horas |
| Tiempo total: | 3 horas 45 minutos |
| Porciones: | 6 personas |
| Dificultad: | Media |
Ingredientes para Guiso de morcillo, culata y rabo de buey
Para 6 porciones
- 500g de morcillo de buey
- 400g de culata de buey
- 300g de rabo de buey
- 2 zanahorias medianas cortadas en rodajas
- 1 cebolla grande picada finamente
- 4 dientes de ajo picados
- 2 hojas de laurel
- 2 ramas de tomillo fresco
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1/2 cucharadita de comino molido
- Sal y pimienta al gusto
- 3 cucharadas de aceite de oliva
- 2 litros de agua o caldo de carne
- Harina para enharinar la carne (opcional)
Preparación paso a paso
- Si lo deseas, enharina ligeramente el morcillo y la culata para ayudar a espesar el guiso. Sécalas bien antes de añadirlas al guiso.
- En una olla grande o cazuela, calienta las 3 cucharadas de aceite a fuego medio durante 1 minuto.
- Sella el morcillo y la culata en el aceite caliente por todos lados hasta que estén dorados. Retira las partes selladas y reserva.
- Consejo: No subas demasiado el fuego para evitar que la carne se queme.
- Agrega la cebolla picada a la misma olla y sofríe durante 5 minutos hasta que esté transparente.
- Incorpora los ajos picados y cocina 1 minuto más hasta que aromatice.
- Incorpora el pimentón y el comino, remueve rápidamente durante 30 segundos. Si la mezcla se tuesta demasiado o comienza a oscurecerse, añade un poco del agua o caldo de carne.
- Agrega las zanahorias cortadas en rodajas, las hojas de laurel y las ramas de tomillo fresco. Mezcla todo bien.
- Vierte el resto del agua o caldo de carne en la olla. Añade el rabo de buey y las partes de morcillo y culata que habías reservado. Lleva todo a ebullición.
- Una vez que hierva, reduce el fuego a medio-bajo, tapa la olla y cocina durante 3 horas. Remueve de vez en cuando para evitar que se pegue.
- Consejo: Si prefieres un guiso más espeso, puedes añadir una mezcla de harina disuelta en agua fría durante los últimos 15 minutos de cocción.
- Pasadas las 3 horas, comprueba si la carne está tierna y se desmenuza fácilmente. Si no es así, cocina por un poco más hasta que esté suave.
- Rectifica de sal y pimienta. Deja reposar el guiso durante 10 minutos antes de servirlo.
Sirve caliente con una cucharada del guiso para mojar pan o como acompañamiento de arroz blanco o patatas cocidas. También puedes agregar un poco más de agua o caldo si prefieres un guiso menos espeso.
Las sobras se conservan bien en refrigerador hasta 3 días o en congelador durante varias semanas. Si lo deseas, puedes guardar el guiso sin las partes de carne para utilizarlo como base para otros platos, como pasta o legumbres.
Puedes variar este plato añadiendo otras verduras como patatas o calabacín, o agregando especias adicionales como pimentón picante o comino en polvo. También puedes probar esta receta con carne de ternera en lugar de buey si lo prefieres.
Este guiso combina bien con un vino tinto joven y fresquito para equilibrar su sabor intenso y profundo.
Espero que hayas disfrutado preparando este delicioso guiso clásico español. ¡Buen provecho!