El guisado de patitas de cerdo en salsa es de esos platos de aprovechamiento que van directo al corazón de la cocina tradicional mexicana y latinoamericana. También les dicen manitas o patas de cerdo: piezas gelatinosas que se han cocinado por generaciones en las cocinas de pueblo, donde no se tiraba nada y cada corte terminaba convertido, con paciencia y buen sazón, en un banquete reconfortante y con sabor de los buenos.
Este guisado de carne es perfecto para el almuerzo familiar del fin de semana, para una reunión informal con amigos o para esos días fríos en los que se antoja algo bien contundente que llene. Sí, las patitas piden su tiempo para ablandarse, pero la preparación es de lo más sencilla y vale cada minuto: una salsa espesa, roja y con mucho sabor que abraza cada bocado y deja la casa oliendo de maravilla.
Otra cosa buena de este plato es lo nutritivo que resulta: las patitas de cerdo traen bastante colágeno y gelatina natural, sustancias que ayudan a cuidar las articulaciones y la piel. Y ni qué decir del bolsillo: es un corte barato que rinde muchísimo y que, gracias a la cocción lenta, queda suave y meloso, casi deshaciéndose en la boca.
En muchos mercados y fondas de pueblo lo preparan desde temprano y se acaba antes del mediodía. Es común que las abuelas lo sirvan con arroz blanco y frijoles de la olla, siempre con el mismo consejo: «el secreto está en dejar que hierva a fuego lento, sin prisa». Ese secreto ha pasado de madres a hijas junto con la receta, y hoy te lo compartimos a ti.
Sirve este guisado bien caliente con arroz blanco, frijoles de la olla y tortillas de maíz recién hechas, que van perfectas para limpiar la salsa del plato. Unos panes rústicos también funcionan muy bien si buscas algo distinto. De beber, una cerveza clara bien fría, un agua de jamaica o un agua de limón con chía van genial para equilibrar lo contundente del plato.
Las sobras se guardan en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por 4 días; de hecho, al día siguiente este tipo de guisados de carne saben todavía más ricos porque los sabores se concentran. También lo puedes congelar hasta por 2 meses. Y si quieres variar, échale 2 chiles chipotles adobados a la salsa para una versión picosa, cámbialo por tomate verde para un guisado en salsa verde o agrégale unos nopales cocidos en la última media hora para un toque aún más mexicano.
Guisado de patitas de cerdo en salsa fácil, receta casera
Descripción
Aprende a hacer un guisado de patitas de cerdo en salsa fácil: 2 horas 20 minutos, 5 porciones y un plato mexicano bien contundente, rico y sabroso.Ingredientes
Preparación
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Enjuaga bien las patitas de cerdo bajo el agua fría y quita cualquier residuo o pelito que traigan. Consejo: pide en la carnicería que las partan en trozos chicos; así se cocinan parejo y se sirven más fácil.
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Pon las patitas en una olla grande, cúbrelas con agua y agrega 1 cucharadita de sal y la hoja de laurel. Deja que hierva a fuego alto y, cuando rompa el hervor, retira con una cuchara la espuma gris que sale a la superficie.
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Cocina las patitas a fuego medio durante 60 minutos, hasta que empiecen a ablandarse. Este primer cocimiento es clave para que queden suaves y para quitar el exceso de grasa.
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Escurre las patitas y guarda 250ml del caldo de cocción, que luego le dará más sabor a la salsa. Mientras tanto, corta la papa en cubos y la zanahoria en rodajas gruesas.
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En una cazuela amplia, calienta las 2 cucharadas de aceite a fuego medio durante 1 minuto y acitrona la cebolla picada unos 5 minutos, hasta que esté transparente y apenas dorada.
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Agrega los dientes de ajo, enteros o picados, y cocina 1 minuto más, moviendo para que no se quemen y suelten todo su aroma.
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Mientras tanto, licúa los tomates con un poco del caldo que reservaste hasta lograr una salsa homogénea. Consejo: no le eches agua de más; una salsa concentrada le da mucho mejor sabor al guisado.
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Vierte la salsa de tomate en la cazuela y fríela a fuego medio durante 8 a 10 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que tome un rojo oscuro y se separe un poco del aceite. Este paso es el que evita que sepa a crudo.
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Añade el comino, el orégano, los clavos de olor y la pimienta negra. Mueve durante 1 minuto para que las especias se integren y suelten sus aromas.
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Mete las patitas escurridas a la cazuela y revuélvelas durante 3 a 4 minutos para que se impregnen bien de la salsa y se doren tantito en los bordes.
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Vierte los 250ml de caldo reservado, sube el fuego hasta que hierva y luego baja a fuego suave. Tapa la cazuela y cocina 30 minutos, moviendo cada 10 minutos para que no se pegue.
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Agrega la papa y la zanahoria, tapa otra vez y cocina 20 a 25 minutos más, hasta que las verduras estén tiernas y la salsa haya espesado solita con la gelatina de las patitas. Consejo: si la prefieres más líquida, agrégale 100ml de agua caliente.
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Prueba y ajusta la sal, apaga el fuego y deja reposar el guisado 5 a 10 minutos antes de servir. Al final, espolvorea cilantro fresco picado.