El guisado de carne de res es uno de esos platos que huelen a hogar desde que empiezan a cocinarse: trozos de res que se cocinan a fuego lento en una salsa espesa y aromática hasta quedar tan suaves que se deshacen con el tenedor. Esta receta casera, que ha pasado de generación en generación en las cocinas de Latinoamérica y España, es la prueba de que con ingredientes sencillos se puede lograr un guisado contundente y con muchísimo sabor.
Va perfecto para el almuerzo familiar del fin de semana, para atender visitas sin complicarte la vida o para aquellos días fríos en los que se antoja algo reconfortante. Y hay un detalle que muchos agradecen: este plato mejora con las horas, así que puedes prepararlo con tiempo y recalentarlo sin miedo, porque los sabores se intensifican al reposar.
Otra cosa buena de este guisado es que admite cortes económicos de res, como la falda o el diezmillo, que con la cocción lenta quedan jugosos y suaves. Como es un plato completo que trae proteína, verduras y salsa, con acompañarlo de arroz o tortillas ya tienes una comida balanceada y que llena de verdad.
Casi cada familia tiene su propia versión de este guisado de carne: unas lo hacen con papas, otras le echan chile para darle un toque picante, y en muchas casas mexicanas no faltan las tortillas para limpiar la salsa hasta la última gota. Preparar esta receta es, en cierto modo, seguir sumando capas a esa tradición compartida.
Sirve este guisado de carne bien caliente, acompañado de arroz blanco, frijoles de la olla o tortillas recién hechas para mojar en la salsa; también funciona de maravilla con un pan rústico. De tomar, un vino tinto joven como un tempranillo le queda perfecto a la intensidad del guiso, aunque un agua de jamaica o una cerveza clara bien fría son opciones igual de buenas.
Las sobras se guardan en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 4 días y aguantan congeladas hasta 2 meses; al recalentar, agrégale un chorrito de caldo si la salsa espesó de más. Y si te animas a variar, le puedes poner 1-2 chiles jalapeños o serranos para una versión picante, cambiar la res por hongos y garbanzos si prefieres algo vegetariano, o echarle aceitunas y alcaparras para darle un giro mediterráneo.
Guisado de carne de res casero, tierno y jugoso
Descripción
Guisado de carne de res tierno y jugoso, en salsa espesa de verdad. Listo en 1 hora 50 minutos y para 6 personas, ideal para el almuerzo familiar.Ingredientes
Preparación
-
Primero seca bien los cubos de res con papel de cocina y sazónalos con sal y pimienta sin miedo. Este paso de secar la carne es clave si quieres lograr un buen dorado.
-
Calienta 2 cucharadas de aceite en una cazuela grande a fuego medio-alto. Cuando esté bien caliente, sella la carne en tandas, unos 3-4 minutos por lado, hasta que forme una costra dorada. Retira y reserva.
-
Consejo: no llenes demasiado la cazuela al sellar; si los trozos se amontonan, la carne se va a cocer en su propio jugo en vez de dorarse, y ahí es donde pierdes sabor.
-
En esa misma cazuela agrega la cucharada de aceite que quedó y sofríe la cebolla unos 5 minutos a fuego medio, hasta que esté translúcida y empiece a dorarse.
-
Ahora mete el ajo y el pimiento morrón. Cocina 3 minutos más, pasando la espátula por el fondo para soltar esos restos dorados que se quedan pegados y que esconden un montón de sabor.
-
Suma el tomate triturado, el comino, el pimentón dulce, el orégano y las hojas de laurel. Deja cocinar la salsa unos 8 minutos a fuego medio, hasta que oscurezca y se vea un poco más espesa.
-
Regresa la carne a la cazuela con todos sus jugos y mezcla bien, para que se empape de la salsa.
-
Vierte el caldo de res caliente hasta cubrir casi toda la carne. Sube el fuego y espera a que rompa el hervor.
-
En cuanto hierva, baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y deja cocinar 60 minutos, revolviendo cada 15 minutos para que no se pegue en el fondo.
-
Consejo: mantén el fuego bien bajito durante este guisado largo; ese calor lento y constante es lo que ablanda las fibras de la res y la deja jugosa.
-
Agrega las papas y las zanahorias, tapa otra vez y cocina 25-30 minutos más, hasta que las verduras estén blanditas al pincharlas con el tenedor y la salsa haya espesado.
-
Prueba y ajusta la sal y la pimienta. Si la salsa quedó muy aguada, destapa y déjala 10 minutos más a fuego medio para que reduzca.
-
Consejo: deja reposar el guisado tapado unos 10 minutos antes de servir; los jugos se acomodan y la carne queda todavía más sabrosa. Al final, espolvorea cilantro fresco picado.