Guisado de carne de cerdo en vino blanco con arroz

Porciones: 4 Dificultad: Principiante
carne de cerdo en vino blanco pepino de guiso, arroz madurado #viral #comerbien #quierocomereso pinit

Este guisado de carne de cerdo en vino blanco con arroz es de esos platos de cuchara que te trasladan directo a la cocina de la abuela: generoso, con buen olor y que te deja como nuevo. La carne, hecha a fuego lento, toma un color dorado bonito gracias al vino, y el arroz se queda con toda la salsa, así que el resultado es un plato único y completo que no necesita acompañamiento de nada.

Este tipo de guisado viene de lejos, de la cocina campesina del Mediterráneo. Ya en época romana se cocinaba la carne en vino, sobre todo para ablandar los cortes más baratos y darles más sabor. En los pueblos de España e Italia cada familia tiene su propia versión, y el secreto, eso sí, siempre es el mismo: echar un vino blanco que sea decente, de esos que te beberías en una copa sin pensarlo.

Es el plato perfecto para los almuerzos de fin de semana con la familia, para esos días de frío en que apetece algo contundente o para tener invitados sin quedarte pegado en la cocina. Se puede dejar hecho de un día para otro y, como pasa con casi todos los guisados, al día siguiente está todavía más rico.

Otro punto a favor es que es una receta completa: proteínas, hidratos y verduras todo en la misma olla. Y es muy versátil, porque admite mil variaciones y va igual de bien para una cena cualquiera que para una comida con motivo. La paleta de cerdo, que es un corte barato, queda jugosa y tierna si la cocinas despacio.

Sírvelo bien caliente en platos hondos, con perejil por encima y, si te apetece, unas tiras de piel de limón para dar un toque cítrico que contraste con lo untuosa que es la salsa. Acompaña con pan para mojar y una ensalada verde sencilla. Para beber, un blanco joven y fresco tipo albariño o verdejo va de lujo, aunque un tinto ligero del año también funciona de maravilla.

Las sobras aguantan en un recipiente hermético en la nevera hasta 4 días, y de hecho al día siguiente está todavía más bueno. Al recalentar, añade un chorrito de caldo para que la salsa recupere su punto cremoso. Si quieres congelarlo, mejor congela solo el guisado de carne sin arroz y prepara el arroz fresco en el momento.

Entre las variaciones, puedes darle un toque picante con pimentón picante o una guindilla, añadir 200g de champiñones laminados junto a la zanahoria, o cambiar la paleta por lomo de cerdo y dejar la cocción a la mitad de tiempo. Y si lo quieres vegetariano, sustituye el cerdo por 400g de champiñones y 200g de garbanzos cocidos, usando caldo de verduras.

Guisado de carne de cerdo en vino blanco con arroz

Dificultad: Principiante Tiempo de preparación 20 mins Tiempo de cocción 70 mins
Porciones: 4

Descripción

Guisado de carne de cerdo en vino blanco con arroz, un plato de cuchara de los de toda la vida, listo en 1 hora y 30 minutos para 4-6 personas.

Ingredientes

Preparación

  1. Corta la paleta de cerdo en trozos de unos 3 cm, sécalos bien con papel de cocina y sazona con sal y pimienta. No te saltes el secado: es clave para que dore bien.
  2. Calienta el aceite de oliva en una cazuela amplia a fuego medio-alto unos 2 minutos. Dora el cerdo en tandas, sin amontonar los trozos, 3-4 minutos por cada lado hasta que queden bien dorados. Saca y reserva.
  3. Consejo: si metes toda la carne de golpe, la cazuela pierde temperatura y el cerdo se cuece en su propio jugo en vez de dorarse, y eso se nota mucho en el sabor final.
  4. En esa misma cazuela, baja el fuego a medio y echa la cebolla picada. Sofríe 6-7 minutos hasta que esté transparente y un poco dorada, raspando con una cuchara de madera los restos que hayan quedado pegados al fondo.
  5. Añade el ajo picado y el pimiento en tiras. Cocina 4 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que el pimiento ablande y se noten los aromas por toda la cocina.
  6. Echa la zanahoria en rodajas y cocina 3 minutos más para que empiece a ablandarse.
  7. Agrega el pimentón dulce y el tomillo. Remueve sin parar durante 30 segundos a fuego suave, justo lo necesario para que suelten el aroma; si se queman, amargan.
  8. Vierte el tomate triturado y cocina 5 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que oscurezca y pierda ese punto de crudo.
  9. Riega con el vino blanco, sube el fuego a medio-alto y deja hervir 3-4 minutos para que se vaya el alcohol, sin dejar de raspar el fondo de la cazuela con la cuchara de madera.
  10. Vuelve a meter el cerdo con todo el jugo que haya soltado. Añade el caldo y el laurel. Cuando rompa a hervir, baja el fuego al mínimo, tapa y deja cocer 40 minutos, hasta que la carne esté tierna y ceda al presionarla con un tenedor.
  11. Consejo: si ves que la salsa se queda corta durante la cocción, añade 100ml más de caldo. Lo que buscamos es que quede jugosa, no seca.
  12. Echa el arroz crudo y remueve bien para repartirlo. Cocina destapado a fuego medio-bajo 18-20 minutos, removiendo cada 5 para que no se pegue, hasta que el grano esté en su punto y haya chupado casi toda la salsa.
  13. Consejo: prueba el arroz a los 15 minutos; tiene que estar tierno pero con algo de punto. Rectifica de sal y pimienta, saca la hoja de laurel, apaga el fuego y deja reposar 5 minutos con la cazuela tapada. Al servir, espolvorea con perejil fresco picado.
Palabras claves: guiso de cerdo, cerdo, arroz, vino blanco, plato de cuchara, comida familiar, cocina mediterránea
¿Hiciste esta receta?

Compartela!

Compartela!

pinit