Guisado de carne: costillas de cerdo con patatas casero

Porciones: 4 Dificultad: Principiante
Costilla de cerdo guisada con patatas pinit

El guisado de costillas de cerdo con patatas es uno de esos platos de cuchara que todos llevamos dentro, un guisado de carne de los de siempre. Nace de la cocina de aprovechamiento de antes, cuando en los pueblos se sacaba partido a cortes baratos pero con mucho sabor, cociéndolos a fuego lento hasta que la carne se caía del hueso y la salsa quedaba con cuerpo y bien sabrosa. Y como ocurre con casi todos los guisos, cada zona y hasta cada familia tiene su propia versión, con algún truco pequeño que la hace distinta.

Este guiso es perfecto para el almuerzo familiar del domingo, para los días de frío o para sentar a la gente alrededor de la mesa sin complicarse la vida. Se cocina con calma y, mientras tanto, la casa se va llenando de ese olor a sofrito y carne dorada que abre el hambre a cualquiera.

Una de sus grandes virtudes es que sale economicísimo: las costillas no son un corte caro y, cocinadas despacio, quedan tiernas y llenas de sabor. Además, como las patatas y las verduras van en la misma olla, tienes un plato completo por sí solo, con sus proteínas, sus hidratos y sus vitaminas sin necesidad de más.

Y ojo, porque en muchas casas se dice que este guiso «está mejor al día siguiente», cuando los sabores se han asentado y la salsa gana cuerpo. No lo dicen por decir: había abuelas que lo preparaban la víspera a propósito, y no había nada mejor que llegar a casa y encontrar la olla esperando en la cocina.

Sírvelo bien caliente en platos hondos, acompañado de pan para mojar en la salsa (casi obligatorio) o de un arroz blanco que se quede con todos los jugos. Para beber, un tinto joven con cuerpo o una cerveza bien fría le van de perlas a un plato tan contundente.

Las sobras se guardan en un recipiente hermético en la nevera hasta 3 días y, como pasa con casi todos los guisos, estará aún mejor al recalentarlo al día siguiente. Si quieres darle una vuelta, prueba a añadir una cucharadita de guindilla para que pique un poco, cambia el pimiento verde por rojo si prefieres un toque más dulce o echa unos garbanzos cocidos para que quede más sustancioso.

Guisado de carne: costillas de cerdo con patatas casero

Dificultad: Principiante Tiempo de preparación 20 mins Tiempo de cocción 90 mins
Porciones: 4

Descripción

Un guisado de carne casero de los de toda la vida: costillas de cerdo con patatas, tierno y lleno de sabor, listo en 1 hora 50 minutos.

Ingredientes

Preparación

  1. Seca bien las costillas con papel de cocina y sazónalas con sal y pimienta por todas partes. Déjalas a temperatura ambiente mientras haces el sofrito.
  2. Pon las 3 cucharadas de aceite de oliva en una cazuela grande y gruesa y caliéntala a fuego medio-alto durante 1 minuto.
  3. Dora las costillas en tandas, sin amontonarlas, 3-4 minutos por cada lado, hasta que queden bien doraditas. Con ese dorado el guiso gana muchísimo sabor. Sácalas a un plato y resérvalas.
  4. Consejo: No metas todas las costillas de golpe; si la cazuela va muy llena, la carne se cocinará en su propio jugo en vez de dorarse.
  5. En esa misma cazuela, con la grasa que ha soltado la carne, sofríe la cebolla a fuego medio unos 6-7 minutos, hasta que esté transparente y empiece a tomar color. No olvides raspar el fondo con una espátula para aprovechar todos los jugos.
  6. Añade el pimiento verde y déjalo 5 minutos más, removiendo de vez en cuando.
  7. Echa el ajo picado y cuécelo 1 minuto, justo hasta que suelte su aroma, sin que llegue a quemarse.
  8. Agrega el pimentón dulce y el comino. Remueve rápido y fuera del fuego unos 30 segundos, para que el pimentón no amargue.
  9. Vierte el tomate triturado y cocínalo a fuego medio 5 minutos, hasta que pierda el agua y oscurezca un poco.
  10. Desglasa la cazuela con el vino blanco y deja que hierva 2 minutos, para que se evapore el alcohol y se quede todo el sabor.
  11. Devuelve las costillas a la cazuela junto con sus jugos, cúbrelas con el caldo caliente y añade las hojas de laurel. Lleva a ebullición a fuego fuerte.
  12. Cuando rompa a hervir, baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y deja cocer 40 minutos, removiendo de vez en cuando.
  13. Consejo: La cocción debe burbujear muy suavecito; despacio y sin prisa es la clave para que la carne se separe del hueso.
  14. Añade las patatas y las zanahorias, tapa otra vez y cocina 30 minutos más a fuego medio-bajo, hasta que las verduras estén tiernas y la salsa haya espesado. Si te queda muy líquida, destapa los últimos 10 minutos.
  15. Prueba de sal y pimienta, saca las hojas de laurel y deja reposar el guiso 5 minutos fuera del fuego antes de servir. Espolvorea perejil picado por encima.
Palabras claves: guisado casero, costillas de cerdo, patatas, plato de cuchara, cocina española, almuerzo familiar, comida de invierno
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