El guisado de carne con porotos verdes es de esos platos de cuchara que saben a hogar. En Argentina, Chile y Uruguay, los porotos verdes —que según el país llaman judías verdes, ejotes o chauchas— llevan toda la vida acompañando a la carne en guisos generosos, esos que hacían nuestras abuelas cuando la huerta de casa daba las verduras frescas y la olla a fuego lento era el verdadero corazón de la cocina.
Este guiso va genial para los almuerzos familiares del fin de semana, para recibir gente sin quedarte horas en la cocina o para esos días fríos en los que se antoja algo reconfortante y nutritivo. Y tiene un punto a favor que no es menor: al día siguiente sabe todavía mejor, así que puedes prepararlo con tiempo y olvidarte de las prisas.
En lo nutricional tampoco se queda atrás: la carne aporta proteínas de calidad y hierro, mientras que los porotos verdes suman fibra, vitaminas y minerales con muy pocas calorías. Además, todo se cocina en una sola olla, así que ni la preparación ni el lavado de platos se vuelven un drama.
Hay algo casi mágico en el aroma que sale de la cocina mientras este guisado de carne hierve a fuego suave. Seguro recuerdas llegar a casa de tus abuelos un domingo al mediodía y encontrarlo todo perfumado con la carne dorada, el laurel y el tomate. Esa tradición de la olla compartida es justamente la que queremos rescatar con esta receta: sencilla, pero con muchísimo sabor.
Sirve el guisado bien caliente en platos hondos, acompañado de arroz blanco, puré de papas o, simplemente, pan casero para mojar en la salsa jugosa. Una ensalada fresca de lechuga y tomate hace el contrapunto perfecto con la calidez del plato. Para beber, un tinto de cuerpo medio como un Malbec o un Carménère va de maravilla con la carne; y si prefieres algo sin alcohol, un agua con limón y unas hierbas frescas cumple muy bien.
Las sobras aguantan hasta 4 días en un recipiente hermético en el refrigerador y, de hecho, al recalentarlo al día siguiente el sabor es aún más profundo. También puedes congelarlo por hasta 3 meses, aunque conviene hacerlo sin los porotos verdes para que no pierdan textura. Y si quieres variar un poco: reemplaza la carne por champiñones y garbanzos para una versión vegetariana, añade ají molido o unas hojas de albahaca para darle un toque picante y aromático, o echa papas en cubos junto con las zanahorias para convertirlo en un guisado aún más contundente.
Guisado de carne con porotos verdes, receta casera de cuchara
Descripción
Guisado de carne con porotos verdes casero: plato de cuchara listo en 1 hora 40 minutos, rinde 4-6 porciones y sabe aún mejor al día siguiente.Ingredientes
Preparación
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Quítale la grasa visible a la carne y córtala en cubos de unos 3cm. Seca bien los trozos con papel de cocina, porque la superficie seca dora mucho mejor, y sazónalos con sal y pimienta por todos lados.
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Lava los porotos verdes, córtales las puntas y pícalos en trozos de 3-4cm. Pela las zanahorias y córtalas en rodajas gruesas. Deja ambas verduras aparte por ahora.
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Calienta el aceite en una cazuela grande y pesada a fuego medio-alto durante 1 minuto. Dorar bien la carne en este paso es la clave: de ahí salen los sabores profundos del guiso.
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Sella la carne en dos o tres tandas, sin amontonarla, hasta que dore por todos lados, unos 3-4 minutos por tanda. Retira a un plato y reserva. Consejo: si echas toda la carne de una sola vez, el fuego baja, la carne suelta su jugo y se hierve en lugar de dorarse.
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En esa misma cazuela, agrega una cucharada más de aceite si hace falta y sofríe la cebolla y el morrón unos 6-7 minutos a fuego medio. Quieres que la cebolla quede transparente y apenas dorada; aprovecha para raspar el fondo y soltar los restitos de carne que quedaron pegados.
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Añade el ajo picado y cocina 1 minuto más, solo hasta que suelte su aroma. Ojo, que no se queme, porque amargaría todo el guiso.
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Incorpora el pimentón dulce, el orégano y el comino. Remueve sin parar durante 30 segundos para que las especias se aromaticen sin llegar a quemarse.
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Vierte el tomate triturado y cocina 5 minutos a fuego medio, moviendo de vez en cuando, hasta que la salsa oscurezca y el tomate pierda esa acidez cruda.
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Devuelve la carne a la cazuela junto con todos sus jugos, agrega el vino tinto y deja que se evapore el alcohol durante 2-3 minutos, raspando bien el fondo de la olla.
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Añade el caldo de carne caliente y la hoja de laurel. Sube el fuego hasta que rompa el hervor, baja al mínimo, tapa la cazuela y cocina durante 45 minutos, removiendo cada tanto. Consejo: el guiso debe hervir muy suave, con burbujitas pequeñas; así la carne se pone tierna en lugar de endurecerse.
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Incorpora las zanahorias y los porotos verdes, tapa otra vez y cocina 20-25 minutos más, hasta que la carne esté tierna al pincharla con un tenedor y las verduras cocidas pero sin deshacerse.
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Saca la hoja de laurel, rectifica de sal y pimienta, y deja reposar el guisado tapado unos 10 minutos antes de servir, para que la salsa se asiente y los sabores se junten. Espolvorea el perejil picado justo al momento de llevarlo a la mesa. Consejo: si la prefieres más espesa, destapa la cazuela los últimos 10 minutos a fuego medio para que reduzca.