Ensalada de pepino fresca sin cocinar, lista en 5 minutos

Porciones: 4 Dificultad: Principiante
¡Nunca pensé que el pepino así quedara tan delicioso! ¡Sin cocinar! Receta en 5 MINUTOS. pinit

La ensalada de pepino fresca es de esos platos que te recuerdan que, a veces, lo más simple es lo que más sabe. Crujiente, fresquita y con mucho sabor, esta preparación sin fuego la han disfrutado culturas de todo el mundo: en el Mediterráneo la sirven con quesos y aceitunas, en México le echan limón, chile y cilantro, y en las cocinas asiáticas la aliñan con sésamo y vinagre de arroz. Esta versión toma lo mejor de cada tradición y lo junta en una sola ensaladera, lista en menos de lo que tarda en hervir un litro de agua.

Va de lujo en los días calurosos de verano, para acompañar carnes asadas, pescados a la plancha, un buen guisado vegetariano o unos tacos recién hechos. También funciona como entrada ligera en comidas familiares o reuniones improvisadas. Y como no hay que encender la cocina, es la salvación cuando llegan visitas de sorpresa, cuando el calor aprieta o cuando el horno ya está ocupado con otro plato y necesitas una guarnición al momento.

Entre sus puntos buenos destaca su altísimo contenido de agua: el pepino tiene más del 95% de líquido, así que resulta refrescante y muy baja en calorías. Además aporta fibra, vitamina K, potasio y antioxidantes, y el jugo de limón del aderezo ayuda a digerir mejor. Es apta para vegetarianos y perfecta si quieres comer ligero sin quedarte con hambre de sabor.

En México es muy común ver a los vendedores de mercados y esquinas pelar pepinos en espiral y rociarlos con limón, sal y chile en polvo; esa costumbre, herencia de las fondas y los puestos callejeros, es la que le da a esta ensalada su carácter vivo y cítrico. Muchas familias la preparan desde hace generaciones como acompañante obligado de los guisados dominicales, y cada hogar guarda su pequeño secreto en el aderezo.

Sirve esta ensalada en un bol amplio o en porciones individuales sobre hojas de lechuga para un toque más elegante. Es la compañera ideal de carnes a la parrilla, pollo al horno, pescados blancos, tacos y arroces, y también sirve de relleno para sándwiches y wraps. Para beber, qué tal un agua fresca de pepino con limón, una limonada con hierbabuena, un vino blanco joven y ácido tipo Albariño o Sauvignon Blanc, o una cerveza bien fría.

Esta ensalada está pensada para comerse recién hecha, porque el pepino aguanta crujiente solo unas horas. Si te sobra, guárdala en un recipiente hermético en el refrigerador hasta 24 horas, escurre el líquido que haya soltado antes de servir de nuevo y revívela con un chorrito de limón fresco. Mejor no congelarla: el pepino pierde firmeza al descongelarse.

Las variaciones no se acaban: prueba la versión griega añadiendo yogur natural, eneldo y un poco más de ajo; la asiática cambiando el aderezo por aceite de sésamo, vinagre de arroz y semillas de sésamo tostado; o una más cremosa con cubos de aguacate maduro. Si omites el queso fresco o usas una alternativa vegetal, tienes una receta totalmente vegana, igual de refrescante y rica.

Ensalada de pepino fresca sin cocinar, lista en 5 minutos

Dificultad: Principiante Tiempo de preparación 5 mins
Porciones: 4

Descripción

Ensalada de pepino fresca sin cocinar, lista en 5 minutos para 4 personas. Crujiente, ligera y con toque cítrico, ideal para el calor.

Ingredientes

Preparación

  1. Lava bien los pepinos con agua fría, frotando la piel para quitar cualquier residuo, y sécalos con papel de cocina. No los peles del todo: la piel aporta color, textura y nutrientes.
  2. Con el pelador de verduras, quita tiras larguitas alternadas de la piel para lograr un efecto rayado decorativo. Corta y descarta los dos extremos de cada pepino.
  3. Corta cada pepino por la mitad a lo largo y, si las semillas están muy grandes o acuosas, retíralas pasando suavemente una cuchara por el centro. Así la ensalada no suelta tanto líquido y no te queda aguada.
  4. Rebana los pepinos en láminas finas, de 2 a 3 milímetros de grosor, o en medias lunas si prefieres trozos más rústicos. Cuanto más finas sean, mejor se empapan del aderezo.
  5. Pon las láminas en un colador, échalas media cucharadita de sal y déjalas reposar mientras terminas el resto. La sal sacará el exceso de agua y concentrará el sabor natural del pepino. Consejo: no te pases con la sal en este punto, porque el pepino puede quedar demasiado blando y salado.
  6. Pela la cebolla morada y córtala en plumas bien finas. Métela en un bol pequeño con la mitad del jugo de limón unos 3 minutos: la acidez le quita picor y mantiene vivo el color morado.
  7. Lava los tomates cherry, sécalos y pártelos por la mitad. Pica fino el cilantro junto con sus tallos tiernos, que traen muchísimo aroma.
  8. Ahora el aderezo: en un bol pequeño, machaca o pica muy fino el diente de ajo, agrega el aceite de oliva, el resto del jugo de limón, el comino, el azúcar, la pimienta negra y una pizca de sal. Bate con un tenedor durante 20-30 segundos hasta que la mezcla emulsione y se vea uniforme. Consejo: si bates con ganas, el aceite y el limón se integran mejor y cada bocado queda bien aliñado.
  9. Escurre el pepino reposado y apriétalo suavecito con papel de cocina para quitar el líquido que haya soltado. Verás que el colador se llenó de agua: deséchala por completo.
  10. En una ensaladera amplia, junta el pepino, la cebolla escurrida, los tomates cherry y el cilantro picado. Vierte el aderezo por encima y mezcla con movimientos envolventes, usando dos tenedores o tus manos limpias, cuidando no romper los tomates.
  11. Prueba y ajusta de sal y pimienta. Si quieres una versión picosa, agrega ahora el chile serrano picado, empezando con la mitad y ajustando a tu gusto.
  12. Déjala reposar 1 minuto para que los sabores se conozcan, decora con el queso fresco desmenuzado y las hojas de menta, y sirve de inmediato bien fría. Consejo: mete la ensaladera vacía al refrigerador unos minutos antes de servir; el plato llega a la mesa con una sensación extra de frescura.
Palabras claves: ensalada de pepino, pepino, receta sin cocción, receta fácil, cocina mexicana, verano, receta vegetariana
¿Hiciste esta receta?

Compartela!

Compartela!

pinit