El chenchen con habichuelas es de esos platos humildes que saben a hogar. Viene de la región sur dominicana, sobre todo de San Juan de la Maguana, y tiene un nombre con mucha gracia: cuentan que le viene del sonido «chen chen» que hace el cuchillo contra la tabla cuando picas los plátanos verdes en trocitos. Nació en el campo, de esos guisados de campesino donde con ingredientes sencillitos se logran comidas contundentes que llenan el cuerpo y el alma.
Aquí el plátano verde cocido se vuelve cremoso y se junta con las habichuelas guisadas. Y para darle más punch, en esta versión le ponemos carne de cerdo a la leña, que aporta ese ahumado profundo que lo cambia todo. El contraste entre el guiso espeso de plátano y los trocitos dorados de cerdo hace que este guisado de carne criollo sea una experiencia completa, de esas que disfrutan los que aman la cocina con historia.
El chenchen es ideal para los almuerzos de fin de semana en familia, una reunión campestre o esos días fresquitos en los que se antoja algo que reconforte de verdad. Y de paso alimenta bien: el plátano verde trae fibra y carbohidratos de absorción lenta, las habichuelas aportan proteína vegetal y hierro, y el cerdo suma proteína de calidad. Un plato completo, sin más.
En las casas de campo dominicanas este guiso se hacía en caldero sobre fogón de leña, y ese aroma a humo mezclado con el sofrito llamaba a toda la familia a la mesa sin que nadie tuviera que avisar. Hoy en la cocina de casa podemos acercarnos bastante con un toque de pimentón ahumado y una buena carne de cerdo sellada hasta dorar. Queda lleno de tradición, te lo aseguro.
Sirve el chenchen bien caliente, con rodajas de aguacate, arroz blanco esponjoso o una ensalada verde fresca que baje un poco la contundencia del guiso. En la mesa dominicana tampoco faltan unas gotas de limón o un chorrito de vinagre por encima, que le levantan el sabor al cerdo y al plátano como te imaginas.
Las sobras aguantan hasta 3 días en el refrigerador, en un recipiente hermético. Al recalentar, échale un chorrito de agua o caldo, porque el plátano sigue chupando líquido y el guiso se pone más espeso. También puedes congelarlo hasta un mes en porciones individuales.
¿Quieres variar? Puedes preparar una versión vegetariana sin el cerdo, agregando más habichuelas o queso frito, o darle picante con un ají cachucha o unas hojas de picante fresco. Para beber, una cerveza bien fría, una limonada de jengibre o un tinto ligero de cuerpo medio van de maravilla con este guisado de carne con plátano y habichuelas.
Chenchen con habichuelas y carne de cerdo a la leña: un guisado de carne bien criollo
Descripción
Chenchen dominicano con plátano verde, habichuelas y cerdo a la leña. Un guiso criollo bien contundente, listo en 1 hora 40 para 4 a 6 personas.Ingredientes
Preparación
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Sazona el cerdo con sal, pimienta, el orégano, el comino y la mitad del ajo machacado. Déjalo marinar unos 10 minutos para que coja sabor.
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Calienta el aceite en un caldero o cazuela grande a fuego medio-alto y sella el cerdo por todos lados, unos 8-10 minutos, hasta que quede bien dorado. Retira y reserva.
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Tip: No metas toda la carne de golpe; séllala en dos tandas para que dore y no se hierva. Así consigues ese tono tostadito que recuerda a la cocción a la leña.
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En esa misma grasa, sofríe la cebolla y el pimiento unos 5 minutos a fuego medio, hasta que estén blanditos y un poco dorados.
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Agrega el ajo que quedó y el tomate picado. Cocina 3 minutos más, hasta que el tomate suelte su jugo y se deshaga.
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Añade la pasta de tomate y el pimentón ahumado, moviendo sin parar durante 1 minuto para que se tuesten un poquito y concentren sabor.
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Devuelve el cerdo al caldero, vierte 600ml de caldo, tapa y cocina a fuego medio-bajo unos 35-40 minutos, hasta que la carne esté tierna.
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Mientras tanto, pela los plátanos: córtales las puntas y hazles un corte longitudinal en la piel. Tip: Si la savia te mancha las manos, frótalas con un poco de aceite o échalas un rato en agua con sal.
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Pica los plátanos en cubitos de más o menos 1cm (justo el tamaño que le da nombre al chenchen) y déjalos en agua con sal para que no se pongan oscuros.
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Echa las habichuelas al caldero con la carne y machaca una parte contra el fondo con una cuchara de madera; con eso el guiso se espesa solo, sin vueltas.
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Escurre los plátanos, agrégalos junto con el caldo que falta y cocina destapado a fuego medio-bajo unos 20-25 minutos, moviendo seguido, hasta que estén blandos y la mezcla quede cremosa y espesa.
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Tip: Mueve bien en los últimos minutos para que el plátano no se pegue al fondo, y si el guiso queda muy espeso, añade un poco de agua caliente. Prueba la sal, incorpora el cilantro picado y deja reposar 5-10 minutos antes de servir.