El guisado de carne con cerveza es de esos platos que convierten ingredientes sencillos en un festín de los de casa. Sus raíces están en las tradiciones culinarias de Europa, donde recetas como la carbonada flamenca belga o los guisos centroeuropeos hechos con cerveza demostraron que esta bebida es una gran aliada en la cocina. Aporta maltosidad, un amargor suave que equilibra la grasa de la carne y una profundidad de sabor que cuesta conseguir con otro líquido de cocción.
Cuentan que en la Edad Media, en monasterios y tabernas, se guisaba con cerveza porque el agua no siempre era potable, y así nacieron muchos de estos estofados que hoy forman parte de la cocina popular. Cada familia tiene su propia versión, que pasa de abuelas a nietas, y casi todas coinciden en el mismo secreto: paciencia y fuego lento.
Este tipo de guisado es perfecto para los días fríos, para las comidas de fin de semana en familia o para recibir gente sin complicarte la vida, porque la mayor parte del trabajo la hace la cazuela sola. Además sale económico: los cortes de res que quedarían duros en otras recetas se vuelven tiernos y jugosos con la cocción lenta, ya que la cerveza ayuda a deshacer las fibras de la carne.
Y hay un plus que quienes hacen guisados a menudo conocen bien: sabe todavía mejor al día siguiente, cuando los sabores se asientan y la salsa se integra del todo. Así que si lo preparas con tiempo, mucho mejor.
Sirve el estofado humeante en platos hondos, con arroz blanco, puré de patatas o simplemente con pan crujiente para mojar en esa salsa tan rica. Unas rebanadas de pan de campo tostado y frotado con ajo convierten la comida en un momento reconfortante de principio a fin.
Las sobras aguantan hasta 4 días en el refrigerador, en un recipiente hermético, y también congela de maravilla, hasta 3 meses. Para recalentar, hazlo a fuego bajo y añade un chorrito de caldo o agua si la salsa ha espesado demasiado.
Guisado de carne con cerveza fácil y exquisito
Descripción
Este guisado de carne con cerveza está listo en 1 hora 50 minutos, rinde para 5-6 personas y aún sabe mejor al día siguiente.Ingredientes
Preparación
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Seca bien los cubos de carne con papel de cocina; si están húmedos, no doran. Sazónalos con sal y pimienta y échalos las 2 cucharadas de harina, sacudiendo el exceso. Así la salsa espesa sola, sin trucos.
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Calienta el aceite en una cazuela grande a fuego medio-alto durante 1 minuto. Sella la carne en dos o tres tandas, unos 3-4 minutos cada una, hasta que quede dorada por todos lados. Retira y reserva.
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Consejo: no metas mucha carne de golpe en la cazuela. Si va muy apretada, suelta su jugo y se cuece en lugar de dorarse, y el guisado pierde bastante profundidad de sabor.
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En esa misma cazuela, sin limpiar y aprovechando los jugos caramelizados, sofríe la cebolla y el pimiento a fuego medio unos 6-7 minutos, hasta que estén transparentes y doraditos. Raspa el fondo con una espátula de madera para soltar los residuos dorados.
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Echa el ajo picado y cocina 1 minuto más, solo hasta que huela, sin que llegue a quemarse.
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Agrega el pimentón dulce y remueve rápido unos 30 segundos a fuego medio-bajo, solo para que aromatice y no amargue.
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Añade el tomate triturado y cocina 5 minutos, moviendo de vez en cuando, hasta que oscurezca y pierda ese sabor a crudo.
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Vierte la cerveza, sube el fuego y raspa bien el fondo para despegar lo dorado. Deja hervir 3 minutos para que se vaya el alcohol y queden solo los aromas maltosos.
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Echa el caldo de res, las hojas de laurel y el tomillo. Devuelve la carne con todo su jugo a la cazuela y espera a que rompa a hervir.
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Baja el fuego al mínimo, tapa la cazuela y cocina 60 minutos, removiendo cada 20 para que no se pegue. La carne debe quedar casi tierna.
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Consejo: mantén el fuego bien bajito; un estofado debe borbollear suave. Si hierve con fuerza, la carne se endurece en vez de ablandarse.
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Agrega las patatas y las zanahorias, tapa otra vez y cocina 30 minutos más, hasta que las verduras estén tiernas y la salsa haya espesado y quedado con un color brillante.
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Prueba y rectifica de sal y pimienta. ¿La salsa muy líquida? Destapa y deja reducir 10 minutos a fuego medio. ¿Demasiado espesa? Un chorrito de caldo o agua caliente y listo.
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Consejo: como casi todo buen guisado de carne, este sabe mejor al día siguiente. Si puedes, hazlo con antelación, guárdalo en el refrigerador y recaliéntalo a fuego suave: la diferencia se nota.
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Saca las hojas de laurel, deja reposar 10 minutos con la tapa puesta, espolvorea perejil fresco picado y sirve bien caliente.