Cómo hacer daditos de borriguetes a la cerveza caseros

Porciones: 4 Dificultad: Intermedio
DADITOS DE BORRIQUETES A LA CERVEZA pinit

Los daditos de borriguetes a la cerveza son una de esas tapas marineras que enganchan, típicas de la costa mediterránea española. El borriguete, al que en muchas lonjas del levante le dicen boga, es un pez azul pequeñajo y de carne sabrosa que se pesca cerca de la costa y abunda en las pescaderías de la Comunidad Valenciana, Murcia y Cataluña. Cortado en dados y envuelto en una masa ligera de cerveza, se queda crujiente por fuera, jugoso por dentro, y vuela de la mesa en un pis pas.

Lo del rebozado con cerveza no es ningún invento nuevo. Mucha gente lo relaciona con el pescado frito británico, pero en los pueblos pesqueros levantinos llevan toda la vida usándolo para dar cuerpo a pescados pequeños y baratos, aprovechando lo que traía la barca cada día. La cerveza, con sus burbujas y sus levaduras naturales, deja una masa esponjosa, ligera y dorada, mucho más fina que esos rebozados gordos de huevo y pan rallado.

Esta receta va genial para una reunión con amigos, una cena de verano en la terraza, una tarde de fútbol o como entrante de una comida festiva. Y ojo, aunque aquí venimos a freír, no olvides que el borriguete también luce en cualquier guisado de pescado de los de toda la vida; es un pez azul cargado de omega 3, proteínas de calidad y minerales como el yodo, el fósforo y el selenio. Así que esta fritura es bastante más nutritiva de lo que parece a simple vista.

Aún me acuerdo de las casetas de las ferias de los pueblos costeros: el papel de estraza lleno de estos daditos dorados con sal gruesa por encima y el gajo de limón, que ahí no faltaba ni por error. Con esta receta puedes traerte esa magia a tu cocina sin esperar a la próxima verbena, y dejar a tus invitados con un picoteo de sabor bien marinero.

Preséntalos en una fuente ancha forrada con papel de estraza o en cestitas individuales, al estilo de las casetas de feria, junto a un alioli casero, salsa tártara o una simple vinagreta de limón. Para beber, una cerveza bien fría es el maridaje de toda la vida y cae por peso, aunque un vino blanco seco tipo albariño o un rosado fresco también le van que ni pintados.

Si te sobran (raro, pero puede pasar), guárdalos en un recipiente hermético en el frigorífico hasta 2 días. Para que recuperen el crujiente, recaliéntalos en el horno a 180 grados unos 8 minutos o en la freidora de aire, y olvídate del microondas. Si no encuentras borriguetes, esta misma masa funciona genial con dados de merluza, bacalao, calamar o incluso con verduras tipo calabacín o berenjena. ¿Y si te va el picante? Echa media cucharadita de cayena molida a la masa y tendrás una versión con más carácter.

Cómo hacer daditos de borriguetes a la cerveza caseros

Dificultad: Intermedio Tiempo de preparación 25 mins Tiempo de cocción 20 mins
Porciones: 4

Descripción

Los daditos de borriguetes a la cerveza más crujientes: una tapa marinera lista en 45 minutos, perfecta para el picoteo.

Ingredientes

Preparación

  1. Si no te los han limpiado en la pescadería, te toca a ti: quita a los borriguetes la cabeza, las vísceras y la espina central. Lávalos bajo el grifo con agua fría y sécalos de verdad bien con papel de cocina.
  2. Corta los lomos en dados de unos 3 centímetros, más o menos del mismo tamaño, para que se frían parejos.
  3. Mételos en un bol y marínalos con el zumo de medio limón, el ajo picado, media cucharada de perejil, sal y pimienta. Tapa y al frigorífico 15 minutos, para que el pescado coja bien los aromas.
  4. Mientras tanto, la masa: tamiza en un bol grande los 150g de harina junto con la maicena, la levadura química, el pimentón dulce y una pizca de sal. La maicena es el secreto para que quede ligero y crujiente.
  5. Añade el huevo batido y vierte la cerveza bien fría poco a poco mientras bates con varillas, hasta que te quede una crema fluida pero con cuerpo, parecida a una nata espesa. Si quedan algunos grumos pequeños, no pasa nada.
  6. Truco: Deja reposar la masa en el frigorífico 15 minutos, junto al pescado. Cuando la masa fría toca el aceite caliente se produce un choque térmico que deja el rebozado mucho más crujiente.
  7. Calienta el aceite en una sartén o cazuela ancha, con un fondo de al menos 3 dedos, hasta los 180 grados. Si no tienes termómetro, suelta una gotita de masa: si burbujea y sube a la superficie enseguida, ya la tienes.
  8. Escurre los dados de pescado y pásalos por la harina extra, sacudiendo bien el sobrante. Esa capa fina hace que la masa se agarre de maravilla durante la fritura.
  9. Moja cada dado en la masa de cerveza ayudándote de dos tenedores, deja que escurra un momentito y suéltalo con cuidado en el aceite caliente.
  10. Fríe en tandas de 6 o 7 daditos, 2-3 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes. Y no llenes la sartén: si el aceite baja de temperatura, el rebozado se empapa de grasa.
  11. Saca los daditos con una espumadera y ponlos a escurrir en un plato con papel absorbente. Sálalos nada más sacarlos, que así la sal se queda bien fija.
  12. Truco: Si vas a hacer varias tandas, guarda los ya fritos en el horno precalentado a 100 grados, sobre una rejilla. Así se mantienen crujientes sin secarse hasta que acabes con toda la cantidad.
  13. Sírvelos en el momento, espolvoreados con el perejil que te queda y con los gajos de limón al lado, para que cada uno le exprima su chorrito por encima.
Palabras claves: pescado frito, borriguete, rebozado, tapa marinera, picoteo, cocina española
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